Primer concepto o mito

Una primera idea es afirmar que el agua pura no es corrosiva. El agua de gran pureza, es decir, el agua condensada, destilada, desionizada, desmineralizada, si contiene algo de oxígeno, si está aireada, realmente es muy agresiva frente al acero no revestido (hungrywater).

Por desaireación del agua, se logra inhibir tal corrosión. Podemos señalar que los mejores materiales para contener agua desmineralizada son el aluminio, los aceros inoxidables austeníticos del tipo AISI 304 y los aceros al carbono protegidos con el espesor adecuado de resinas epoxi-fenólicas

Segundo concepto o mito

Otra idea que asiste inmediatamente es que "el acero inoxidable" generalmente resiste a todos los ambientes. Sin embargo, lo primero que debemos recordar es que "no existe el acero inoxidable", sino que hay muchos tipos de aceros inoxidables (stainless steels) y, segundo, que, si bien estos aceros tienen amplia aplicación para resistir a la acción corrosiva, también presentan algunas limitaciones.

Es así cómo los aceros inoxidables en presencia de soluciones de cloruros acompañados de esfuerzos de tracción son fácilmente destruidos por la corrosión bajo tensión y son menos resistentes que los aceros no aleados. También son más susceptibles que otros aceros de ser atacados de forma intergranular, en particular los aceros inoxidables austeníticos, que, cuando son tratados térmicamente de un modo inadecuado, también sufren corrosión por picaduras y en resquicios. Del mismo modo ocurre con el duraluminio ( 4% Cu ).

En primer lugar, se deberá tener en cuenta que los tipos de acero inoxidable a los que hacemos referencia son los AISI tipos 304 y 316.

El tipo 304SS es una aleación con base de hierro que contiene un mínimo de 18% de cromo y 8% de níquel como elementos principales de la aleación.

El tipo 316SS es similar al 304, salvo que el contenido de níquel es mayor: un mínimo de 10%, y se agrega entre un 2 y un 3% de molibdeno.

Ambas aleaciones presentan características de resistencia a la corrosión en virtud de la presencia de una fina película protectora de óxido de cromo o capa de pasivación, que se forma naturalmente cuando se expone la superficie del metal al oxígeno. Cuando esta capa está intacta, el metal está protegido. Pero si la película sufre penetración, daño o destrucción, se pierde esta protección y la corrosión puede ocurrir muy rápidamente. La película protectora es particularmente susceptible al ataque de los iones de los cloruros.

Los aceros inoxidables deben ser usados adecuadamente, con prudencia, distinguiendo cuándo su empleo es malo y es mejor huir de ellos.

Tercer concepto o mito

Siempre pensando en el ahorro, se dice que no es necesario instalar o poner operativo el sistema de protección catódica, sino luego de algún tiempo, tres o cinco años después de instalada la estructura, porque durante ese tiempo la corrosión no tiene la suficiente actividad como para producir la perforación, y que en todo caso es más ventajoso proyectarlo de una forma más realista cuando ya está la estructura instalada, que estimar parámetros de proyecto sometidos a amplias variaciones durante la instalación.

Sin embargo, debemos decir que desde el punto de vista práctico es muy probable que se presenten fallas antes de los tres años, lo que sugiere que el retraso en hacer operativa la protección catódica puede dar origen a fugas, con pérdidas de producto, daños a personas y cosas, contaminaciones de cursos de agua, explosiones, etc.

Si bien en el Perú no se han reportado accidentes graves debidos a fallas por corrosión, en otros países, como por ejemplo España, en la ciudad de Ortuella-Vizcaya, en octubre de 1980 se produjo la muerte de cerca de 50 personas.

Una variante de esta fábula es que las corrientes vagabundas son cosas raras o no existen.

La protección catódica habrá que considerarlas desde las primeras etapas del proyecto y ponerla operativa desde el principio al realizar la instalación.

Cuarto concepto o mito

Surge otra idea cuando se trata de estructuras metálicas protegidas con pinturas: "Lo más importante son los efectos de la preparación de superficie y el espesor del revestimiento, y lo de menos es la calidad de la pintura". Podemos afirmar que entre el 80 al 90% de las superficies metálicas protegidas contra la corrosión se hace mediante revestimientos por pintura.

El precio de la pintura líquida significa un 20% del conjunto de los costos de pintado; en ambientes muy agresivos, no parece lógico buscar ahorros significativos en la pintura en sí. En ambientes agresivos el tipo de pintura es decisivo para lograr la protección buscada, para el tiempo especificado.

Una inadecuada elección de la pintura será causa de daños imprevistos y reparaciones costosas.

Debemos indicar que no existe "la pintura ideal" que sea de aplicación universal. Existen muchas alternativas para cada situación y desde las primeras etapas del proyecto debe estudiarse la selección del sistema de pintado (no sólo el tipo de pintura) adecuado para cada ambiente concreto implicado en el desarrollo de la ingeniería de detalle.

Quinto concepto o mito

Siempre pensamos que el material nuevo es homogéneo, isotrópico y sin defectos.

Esta es una hipótesis que constituye la base del cálculo mecánico de estructuras y equipos por la teoría de la elasticidad. La realidad es otra, y nos demuestra constantemente que los materiales no son homogéneos, ni isotrópicos y están llenos de defectos. La mecánica de la fractura, reconociendo esta realidad, postula la necesidad de aprender a convivir con fisuras y ha permitido avances considerables en conseguir estructuras y equipos más fiables.

La existencia de muchas heterogeneidades y defectos estructurales en los materiales son de vital importancia en el comportamiento frente a la corrosión que actúa a escala atómica. Los bordes de grano son heterogeneidades que se corroen más fácilmente que los granos en los metales.

La presencia de distintos estados tensionales en una misma pieza hace que unas zonas sean más fácilmente atacadas que otras. El resultado de la deformación en frío de los metales, y la presencia de fisuras que actúan como concentradoras de esfuerzos es que esas zonas sean rápidamente atacadas.

Fuente: UNMSM EDU

Deja un comentario

Sobre Nosotros

INFOCORROSIÓN es una multiplataforma informativa, orientada a la investigación y difusión de temas relacionados con Tecnología de Protección Anticorrosiva, Tratamiento de Superficies e Integridad.

Nelson De la Cruz G.

DIRECTOR GENERAL

 

Contacto

¿Qué podemos hacer por usted? Contáctese con nosotros

  • Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

  • Telf. : 995 767 912 

Facebook